“El mundo necesita un nuevo sistema económico impulsado por la naturaleza”

Entrevista con el director del Instituto Forestal Europeo, Marc Palahí, sobre el movimiento de la bioeconomía

Las mujeres transportan plantones de acacia, una especie arbórea valiosa y multiusos, en el Congo. Fiston Wasanga, CIFOR
15 marzo 2021
15 marzo 2021

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Participa en el foro digital ‘Nature at the heart of a global circular bioeconomy’ este 19 de marzo de 2021. Inscríbete aquí.

Durante los dos últimos siglos, el mundo se ha basado en una economía lineal basada en combustibles fósiles en la que las materias primas se transforman en productos, se utilizan y luego se desechan. Pero ahora, el clima, la biodiversidad, la degradación de la tierra y las crisis de salud mundial exigen una transformación fundamental de los patrones de producción y consumo. Frente a ello, la bioeconomía circular, la cual se sustenta en materiales renovables y la gestión sostenible del paisaje, está emergiendo rápidamente como una alternativa para garantizar el bienestar humano en todo el mundo.

El 19 de marzo, el Instituto Forestal Europeo (EFI por sus siglas en inglés), el Centro para la Investigación Forestal Internacional y World Agroforestry  (CIFOR-ICRAF), recientemente fusionados, justo a sus socios, llevarán a cabo la primera conferencia mundial sobre bioeconomía basada en los bosques con un enfoque en el Sur Global. El evento virtual, programado antes de las conversaciones sobre el clima y la biodiversidad de la ONU de este año, explorará los beneficios del uso de la madera y otras soluciones basadas en materias biológicas en comparación con productos fósiles y no renovables, y explorará formas de implementar las últimas innovaciones y tecnologías en los países ricos en bosques de todo el mundo.

En el marco del evento, Landscape News conversó con el director de EFI, Marc Palahí, sobre la necesidad de transformar el modelo económico actual, el papel que los bosques pueden desempeñar en un futuro sin residuos y con neutralidad climática, y lo que se necesitará para la transición hacia un sistema más sostenible en la próxima década.

Marc Palahí, director del Instituto Forestal Europeo. Cortesía de Johanna Kokkola

¿Cómo pueden los bosques impulsar la transición hacia un modelo económico más sostenible?

El mundo necesita un nuevo sistema económico impulsado por la naturaleza y que reconozca al capital natural como su activo más importante. Los bosques que se gestionan de forma sostenible tienen un papel clave que desempeñar: son la mayor fuente de recursos biológicos renovables no alimentarios que podemos utilizar para reemplazar materiales de origen fósil como plásticos, acero y hormigón. Algunos ejemplos son los textiles y los materiales de construcción derivados de la madera.

¿En qué medida es posible utilizar los recursos renovables de los bosques al tiempo que se protege la biodiversidad y los servicios ecosistémicos vitales que proporciona?

Necesitamos romper la falsa dicotomía entre conservación y producción. Con la excepción de los bosques primarios, que deben permanecer como tales, es totalmente posible crear paisajes que sean tanto resilientes como productivos. Podemos utilizar los recursos forestales para salir del sistema actual de combustibles fósiles y luego reinvertir en biodiversidad y ecosistemas saludables, que son la base misma de la bioeconomía circular. Veamos el ejemplo de Europa: desde la década de 1960 ha habido un aumento en la tala de bosques, pero también en el almacenamiento de carbono y las áreas protegidas.

Las principales instituciones de investigación forestal del mundo están uniendo fuerzas para realizar el primer evento mundial sobre bioeconomía forestal. ¿Cuál es el objetivo?

Europa ha encabezado el desarrollo del concepto de bioeconomía circular y ha creado tecnologías de vanguardia para implementarlo. Pero para tener éxito, debemos incorporar a todas las regiones, especialmente África, el sudeste asiático y América del Sur, que en las próximas décadas podrían enfrentar crecientes impactos climáticos adversos, escasez de agua e inseguridad alimentaria en un contexto de rápida urbanización y crecimiento demográfico. El evento es parte de un esfuerzo más amplio para aumentar la comprensión de la bioeconomía, fomentar su expansión global y destacar el papel extraordinario que pueden desempeñar los bosques en la creación de un nuevo paradigma económico.

¿Qué se necesitará para acelerar el desarrollo de una bioeconomía circular?

Requerirá innovación, inversiones, políticas e infraestructuras, así como comunicación y educación. La innovación consiste en transformar nuevas tecnologías en productos y conectarlos con los mercados. Para que esto sea posible, debemos reorientar los flujos masivos de inversión, en particular de origen privado, y crear un entorno político adecuado. Por ejemplo, a través de impuestos al carbono y mecanismos de adquisición que estimulan los mercados de soluciones de base biológica. Francia, por ejemplo, aprobó recientemente una ley que exige el uso de madera u otros materiales de origen biológico en los nuevos edificios públicos.

Y en el campo de la infraestructura y la comunicación, ¿qué se necesita?

Necesitamos favorecer las infraestructuras verdes sobre las grises y reemplazar masivamente las refinerías de petróleo con alternativas que utilicen recursos biológicos sostenibles. La comunicación y la educación también tienen un papel importante que desempeñar porque la sociedad en general necesita comprender y apoyar la transición. Como ciudadanos y consumidores, las personas pueden presionar a los responsables de la toma de decisiones y a las marcas. Por ejemplo, la preocupación de los consumidores por los microplásticos que desprenden las prendas de poliéster está llevando a los productores a explorar la madera como material alternativo para la producción textil.

¿Qué tan seguro está de que el mundo puede hacer la transición hacia sistemas económicos más sostenibles durante la próxima década para evitar los peores impactos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad?

La transición es posible si comenzamos a trabajar ahora mismo y todos toman medidas decisivas, desde los tomadores de decisiones hasta los inversores, el sector privado y los consumidores. De lo contrario, las crisis que enfrentamos solo empeorarán. El conocimiento básico y las soluciones tecnológicas que necesitamos para lograr el cambio necesario existen, pero, para avanzar, necesitamos comenzar a valorar el capital natural como la base de un sistema económico nuevo y resiliente.


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