En 2020 se cumple el primer plazo del Desafío de Bonn ¿Qué dice el Barómetro?

James Petts, Flickr
19 septiembre 2019

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Midiendo el avance del compromiso adoptado por los países para restaurar los millones de hectáreas degradas. Este tema se abordará en el Global Landscapes Forum – New York 2019. Más información sobre el evento aquí.

El primer hito fijado en el Desafío de Bonn  –a cumplirse en 2020– se aproxima cada vez más a su fecha límite. Iniciado por Alemania y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en 2011, la propuesta consiste en un compromiso mundial para restaurar 150 millones de hectáreas de tierras degradadas y deforestadas para 2020 y 350 millones de hectáreas para 2030.

A medida que el reloj corre, la pregunta cae de peso: ¿Cuánto se ha avanzado? Los resultados de los compromisos para restaurar las tierras degradadas apuntan que se ha sobrepasado la meta de los 150 millones de hectáreas. Por su parte, el sitio web del Desafío de Bonn muestra la lista de los compromisos asumidos por 57 países, asociaciones privadas y otras entidades para restaurar 170 43 millones de hectáreas. A pesar de contarse con esta data, es difícil precisar cuántas hectáreas en total han sido o están siendo restauradas.

En una  evaluación reciente del Desafío de Bonn , la UICN felicitó a los Estados Unidos por sobrepasar su compromiso para restaurar 15 millones de hectáreas para 2020. Con el uso mayoritario de prácticas de silvicultura, el Servicio Forestal de Estados Unidos ya había puesto en restauración 17 millones de hectáreas para junio de 2019. Otro ejemplo es El Salvador, que reportó haber puesto más de 120 000 hectáreas en restauración desde 2014 por medio de un conjunto diverso de actividades, desde agroforestería hasta énfasis en tierras protegidas y zonas clave de biodiversidad.

La UICN también señaló que cerca de 71 11 millones de hectáreas de tierras estaban en proceso de restauración en 2018.

No obstante, las cifras de la evaluación solo provienen de 19 países de los 57 que se comprometieron con el desafío. Estos utilizaron un protocolo y herramienta de seguimiento de los avances desarrollado por la UICN para identificar, evaluar y rastrear las acciones como parte de los compromisos con el Desafío de Bonn.

Brasil, El Salvador, Ruanda, Estados Unidos y el estado mexicano de Quintana Roo pusieron a prueba una versión detallada del protocolo de información en 2018 y sus reportes fueron introducidos en el Barómetro del Desafío de Bonn, sitio web que muestra el avance de cada país.

El Barómetro se centra tanto en los resultados de las intervenciones de restauración (como hectáreas, empleos generados, carbón secuestrado, mejoras en las zonas de biodiversidad) así como en las condiciones necesarias que estos se den, como las políticas que un gobierno aprueba y el financiamiento que ha asignado o asegurado.

En conjunto, las cinco regiones reportaron un total de 27 835 millones de hectáreas en restauración hasta 2018, lo que constituye el 89 % del total del área prometida de 30.7 millones de hectáreas. Además, los programas de restauración de paisajes forestales relacionados con el Desafío de Bonn en esos países crearon 354 000 empleos de largo y corto plazo. También secuestraron 1 379 mil millones de toneladas de dióxido de carbono y generaron una inversión promedio por hectárea de al menos 235 dólares americanos.

HERRAMIENTAS PARA LA RESTAURACIÓN

Según la UICN, el protocolo de información y el Barómetro ayudaron a que estos cinco países anticiparan y resolvieran dificultades en su planificación de la restauración. “El Barómetro cubre un vacío en el reporte de los avances en comparación con los compromisos y ha llevado a los países a una plataforma para compartir abiertamente datos e información sobre sus esfuerzos, advertir sobre obstáculos en la implementación e identificar formas para avanzar en el logro de sus objetivos”, señaló Radhika Dave, funcionario senior del programa de la UICN, en un comunicado.

Por su parte, Shira Yoffe, asesora senior de políticas del Servicio Forestal de los Estados Unidos, señala lo siguiente: “El Barómetro fue un catalizador para que demos una mirada más sólida a nuestro reporte de restauración y nos ayudó a identificar fortalezas y debilidades en nuestro enfoque”.

Sri Lanka había empezado a utilizar la versión detallada del protocolo cuando reportó 9 700 hectáreas en restauración, lo que es un 4.8 % de su compromiso para restaurar 200 000 hectáreas para 2030.

Otros 13 países usaron una ‘aplicación rápida’ del protocolo e informaron sobre un total de 43.7 millones de hectáreas de tierra en restauración, lo que representa el 56 % de sus compromisos con el Desafío de Bonn. Estos países son Burundi, Camerún, Colombia, Costa Rica, Costa de Marfil, la República Democrática del Congo, Ghana, Guatemala, Kenia, India, Malawi, Mozambique y Uganda.

MEDICIÓN DEL AVANCE EN OTROS LUGARES

Haciendo cuenta, son 19 los países que se han comprometido colectivamente con un total de 97 millones de hectáreas, de las cuales 71.11 millones (73 %) estaban en restauración en 2018.

Pero estas regiones, que se incluyeron en el reporte, “son solo el primer paso”, explica Dave. “El próximo año el Barómetro estará disponible para todos los 57 y los futuros participantes del Desafío de Bonn”.

Sobre los otros países que se han sumado al reto, el funcionario de la UICN afirma: “Estamos experimentando un impulso increíble; el desafío ha sido respaldado por países en África Central, en el Cáucaso y en la región de Asia Central, por lo que será una herramienta clave para la  Década de la ONU para la Restauración de los Ecosistemas ”.

La UICN está trabajando con los gobiernos de Armenia, Etiopía, Georgia, Madagascar, Togo y Uzbekistán para aplicar el protocolo en sus programas de restauración; lo que implica que aún hay 38 regiones y países más por incorporar.

¿Cómo están trabajando estos 38 colaboradores? La respuesta está en muchos lugares diferentes y basada en esquemas que pueden diferir de lo utilizado en el Barómetro.

Dave mencionó que el avance en restauración de estos países puede encontrarse en sus informes a las convenciones sobre biodiversidad, cambio climático y desertificación, así como en los reportes sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Sin embargo, muchos de estos participantes están interesados en usar el protocolo. “La demanda ha sido increíble”, revela Dave. “La UICN está respondiendo a sus solicitudes de apoyo técnico en la aplicación del protocolo en varias maneras: estamos generando recursos de aprendizaje en línea sobre cómo usar el protocolo, realizando ejercicios de desarrollo de capacidades de forma presencial y actualmente estamos explorando formas adicionales para brindar asistencia oportuna y continua”.

El Barómetro ha sido “un elemento clave en muchos aspectos”, sostiene Dave. “Por ejemplo, ha impulsado el diálogo entre personas que normalmente no interactuarían pero que desempeñan un papel en las actividades de restauración en diversos sectores, ministerios y diferentes tipos de partes interesadas”, señala.

Con miras a consolidar la meta planteada por el Desafío de Boon para el 2020, Radhika Dave puntualizó sobre las acciones que vienen realizando. “También estamos realmente entusiasmados de continuar incrementando las diversas fuentes de información disponibles y de captarlas para construir esta imagen creíble y tangible del avance de la restauración”.


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