Más derechos, más vida

Siberian throat singing at an Indigenous welcoming reception at the Global Landscapes Forum. Pilar Valbuena, GLF
6 julio 2019

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“Sin derechos nada avanza”, aseguró el líder indígena amazónico Juan Carlos Jintiach,  exhibiendo un tocado de plumas azules, amarillas y rojas, representativo de su cultura.

Este mismo mensaje resonó en distintas ocasiones en el  Global Landscapes Forum (GLF), celebrado en Bonn, Alemania los días 22 y 23 de junio.

En el evento se discutieron resultados de investigaciones, historias e intereses en torno a la importancia de abordar un enfoque en los derechos como una solución al cambio climático, y como una necesidad fundamental para la vida sobre la tierra. Durante dos días, más de 600 participantes provenientes de 83 países, y unas 7,500 personas siguieron el GLF en línea, con un alcance de 14 millones más a través de la interacción en las redes sociales.

El enfoque del GLF se centró en los derechos de los 350 millones de indígenas que protegen más de un cuarto de la superficie terrestre del planeta  –al menos 38 millones de kilómetros cuadrados, en cerca de 90 países o áreas políticamente separadas–, lo que coincide con un 40% de los paisajes terrestres protegidos y 80% de toda la diversidad del mundo.

“Tenemos una madre, y esa madre es nuestro territorio, el hogar común de todos los indígenas y de todos aquellos que habitan este planeta”, afirmó Maximiliano Ferrer, Secretario General de la Coordinadora Nacional de Pueblos indígenas de Panamá.

Sin seguridad sobre sus derechos a la tierra, ni la garantía de que no serán despojados de ellas, estos guardianes tradicionales no solo enfrentan desafíos para cuidar el medio ambiente, que es su hogar, sino que además no cuentan con el incentivo para hacerlo.

Los derechos a la equidad de género, de los jóvenes, de los defensores ambientales –al menos 200 personas murieron defendiendo sus tierras en el año 2017, de acuerdo a un estudio de Global Witness–, y los de la naturaleza misma fueron también motivo de análisis y discusión.

“El agua tiene derechos, los árboles tienen derechos, las tormentas tienen derechos”, sostuvo Jintiach, quien trabaja con la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) para proteger sus territorios históricos y a sus habitantes.

A pesar de que un número cada vez mayor de países considera a los derechos de la naturaleza dentro de su legislación, con frecuencia estos derechos no son implementados debido a las claras prioridades dadas al petróleo, la minería y el desarrollo de plantaciones industriales. En el contexto de la tenencia de la tierra, esta situación también se relaciona con el origen de las transgresiones a los derechos humanos.

Con miras a ofrecer soluciones, la conferencia sirvió como una plataforma para presentar el primer borrador de un ‘estándar de excelencia’ para los derechos. La propuesta es liderada por la Iniciativa para los Derechos y los Recursos (RRI, por sus siglas en inglés) y el Grupo Principal de los Pueblos Indígenas para el Desarrollo Sostenible (IPMG, por sus siglas en inglés). El ‘estándar de excelencia’ definirá principios para garantizar la pertinencia y seguridad de los derechos. Estos podrán ser aplicados por organizaciones, instituciones, gobiernos y el sector privado en la implementación de proyectos, negocios, iniciativas y leyes en paisajes alrededor del mundo.

“Las comunidades indígenas tienen que formar alianzas estratégicas para que sus territorios ancestrales sean reconocidos legalmente”, señaló Lizardo Cauper Pezo, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP).

“Aquellos lugares son sagrados y nosotros contribuimos a su protección. Es muy importante luchar”, agregó Cauper.

La propuesta del ‘estándar de excelencia’ será presentada a grupos indígenas más adelante, a fin de asegurar que sus componentes se alineen con las necesidades y prioridades de aquellos a quienes busca ayudar. Más consultas serán desarrolladas en próximas conferencias del GLF, primero en Ghana y luego en Chile, esta última en paralelo a la Conferencia sobre Cambio Climático (COP25).

“Deseamos dejar claro que el respeto a nuestros derechos no es negociable” aseguró por su parte Joan Carling, coordinadora del IPMG.

Por su parte Tessa Khan, codirectora de la Climate Litigation Network (Red de Justicia Climática), agregó que “si no eres parte de la comunidad y pretendes ayudar, debes comprometerte formalmente a ello”. Khan es además abogada defensora de los derechos humanos para la Fundación Urgenda, que en 2015 ganó, por primera vez en la historia, un caso legal en contra de un país por la falta de acción frente al cambio climático.

Ella afirmó que en su trabajo “es fundamental tomar precauciones y asegurarse que entiendes apropiadamente a los grupos a los que defiendes”.

Durante dos días, los derechos fueros examinados desde la perspectiva de quienes trabajan en finanzas, investigación ambiental, publicidad, periodismo, arte, activismo, leyes, movimientos juveniles, la comunidad LGBTQ y numerosas y diversas comunidades indígenas provenientes de diferentes partes del mundo.

En repetidas ocasiones, el escenario recibió a voces que con frecuencia son relegadas en los espacios y procesos de toma de decisiones.

Por ejemplo, Mayumi Sato, una representante japonesa de 24 años de la Youth in Landscapes Initiative (Iniciativa “Jóvenes por los Paisajes”), describió como en pasadas conferencias su presencia había sido cuestionada.

 “Las personas no pueden entender por qué comparto el mismo espacio con ellos”, expresó en una ponencia. “¿Es porque soy pequeña?, ¿es porque soy asiática?, ¿es porque soy mujer? Los derechos deben ser intersectoriales e incluir las múltiples identidades de las personas”, afirmó Sato.

El Global Landscape Forum (GLF) concluyó con un debate sobre la Década de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas 2021-2030,  y el papel que los derechos y comunidades indígenas tienen para lograr que sea un éxito.

Dos mil millones de hectáreas de tierras alrededor del mundo necesitan ser restauradas y esto solo se podrá conseguir si los derechos de quienes las usan y cuidan son seguros, enfatizaron los ponentes.

“¿Qué debe hacerse para que los ecosistemas se restauren?”, planteó Jeffrey Campbell, Gerente del Mecanismo para Bosques y Fincas de la  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). “Restaurar los derechos”, respondió.

Más sobre el GLF Bonn 2019 aquí.



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