Derechos: El escudo más fuerte contra el cambio climático

Un ritual sagrado maya pide bendiciones para atraer más atención global a los derechos. Pilar Valbuena, GLF
23 June 2019

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¿Cuándo nos daremos cuenta de que el salvador que estamos esperando somos nosotros mismos? / Somos la esperanza para el futuro, porque somos el futuro. – Aka Niviâna, poema ‘Somos el futuro’

Hace poco más de un año, la joven poeta inuk Aka Niviâna regresó a su Groenlandia natal con una urgencia: estaba olvidando su idioma nativo.

Las dos líneas finas tatuadas desde su labio inferior hasta su barbilla reflejan el significado de sus palabras. El ‘salvador’ no debe otorgar un futuro solamente a quienes respetan las reglas, sino a todos por igual. ‘Nosotros’ no es un grupo demográfico limitado a ciertos países, profesiones o niveles socioeconómicos, sino a todas las personas del planeta. Y el ‘futuro’ es solo un futuro si incluye todo lo que ‘nosotros’ somos: idiomas, culturas, seres queridos, entornos, hogares.

Del 22 al 23 de junio de 2019, más de 600 personas de todo el mundo se reunieron en el Global Landscapes Forum (GLF) en Bonn, Alemania, para apoyar un nuevo enfoque para lograr este futuro: un futuro más inclusivo y sostenible que el presente, con base en derechos seguros y apropiados para todos.

“El liderazgo no es lo mismo que el poder”, dijo Desmond Alugnoa, cofundador de la Organización de Jóvenes Verdes de África con sede en Ghana. Pilar Valbuena, GLF

Celebrada en paralelo a la Conferencia de Cambio Climático de Bonn (SB50) de la CMNUCC, el GLF comenzó con el poema de Niviâna, el cual estableció el tono durante los próximos dos días. El evento estuvo enfocado en los derechos de los custodios ambientales más importantes del mundo, que también se encuentran entre los más amenazados, criminalizados y desprotegidos: los pueblos indígenas, las comunidades locales, las mujeres y los jóvenes.

Las tierras de los 350 millones de personas indígenas en el mundo son uno de los escudos más poderosos contra el cambio climático, ya que contienen el 80 por ciento de la biodiversidad del mundo y secuestran casi 300 mil millones de toneladas métricas de carbono (equivalente a 33 veces las emisiones globales de energía en 2017). Con objetivos masivamente ambiciosos, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y limitar el calentamiento global a 1.5 grados centígrados para 2030, los diálogos sobre el futuro global han comenzado a hacer obvio que es crucial preservar la relación de los pueblos indígenas con el mundo natural, no solo para su propio bien, sino el de todos.

El GLF, que cada año se enfoca en un tema diferente a través de sus eventos, noticias, talleres, actividades de divulgación a la comunidad y cursos en línea, en 2019 se centra en los derechos: da a los derechos sobre la tierra la visibilidad que necesitan para posicionarse en las discusiones globales, presenta los derechos como una solución a la crisis del cambio climático, y propone desarrollar un ‘estándar de oro’ para los derechos.

La redacción de este estándar de oro ha sido liderada por el Grupo principal de los pueblos indígenas para el desarrollo sostenible y la coalición de RRI en los meses previos al evento. Los debates y talleres más amplios de estos dos días servirán entonces como una consulta sobre el borrador, el cual se finalizará a finales de año como una guía concreta para organizaciones, instituciones, gobiernos y sector privado sobre cómo aplicar diferentes principios de derechos, tales que el consentimiento libre, previo e informado, la igualdad de género, el respeto al patrimonio cultural, y la educación, así como sus beneficios.

Las velas significan respeto a los diferentes elementos como el sol, la noche, los lugares fríos, el aire, el cosmos y la Madre Tierra. Pilar Valbuena, GLF

Como señaló Vicky Tauli-Corpuz, la relatora especial de los derechos indígenas en Estados Unidos, las tierras administradas por pueblos indígenas con derechos seguros tienen menores tasas de deforestación, mayores niveles de biodiversidad y mayor secuestro de carbono que las tierras en áreas protegidas por el gobierno.

“Estamos defendiendo el mundo, para cada uno de nosotros”, dijo Geovaldis González Jiménez, un líder campesino indígena proveniente de los Montes de María en el Caribe colombiano. Pero industrias como los combustibles fósiles, la agricultura a gran escala, la minería y otras, no solo ponen en peligro los paisajes, sino también las vidas de las personas que viven en ellos. Tan solo en este año, ha habido 135 asesinatos en la región de Jiménez, dijo. “El día antes de que comenzara el GLF, un líder local fue asesinado frente a un niño de 9 años.”

“Nuestra identidad está amenazada, y debemos evitar que se erradique por completo”, dijo Diel Mochire Mwenge, quien dirige el Programa para el Desarrollo de los Pigmeos en la República Democrática del Congo (RDC). Dijo haber presenciado más de 1 millón de personas desalojadas del parque nacional donde habían vivido durante mucho tiempo, sin darles ningún beneficio de la industria ecoturística que se ha desarrollado en la zona. A estas personas no les ha quedado de otra que encontrar fuentes de ingreso alternativas, dijo Mochire.

En Jharkhand, India, el activista Gladson Dungdung, cuyos padres fueron asesinados en 1990 por asistir a un caso judicial por una disputa local sobre la tierra, dice que una enmienda a la Ley de Derechos Forestales de la India que actualmente está siendo revisada por la Corte Suprema podría ocasionar que 7.5 millones de personas indígenas sean desalojados de su paisajes forestales nativos, e impactar a otros 90 millones de personas que dependen de los recursos de estos bosques para su supervivencia. La enmienda, dijo, también le daría poder absoluto a la guardia forestal nacional; si un guardia viera a alguien usando el bosque para la caza o la recolección de madera, podría disparar legalmente a la persona.

“Los pueblos indígenas están en la primera fila de una lucha muy real y peligrosa por los bosques del mundo”, dijo el actor y activista de los derechos indígenas Alec Baldwin en un mensaje por video.

Los defensores del medio ambiente son los ‘superhéroes del movimiento ambiental’, dijo Jennifer Morris, presidenta de la ONG Conservation International. “¿Por qué no escuchamos sobre estos líderes hasta que se convierten en mártires por la causa?”

La actriz, presentadora de televisión y activista, Joselyn Dumas. Pilar Valbuena, GLF.

Los ejemplos de intimidación, criminalización, desalojo y dificultades compartidos durante el primer día del GLF abarcaron desde la falta de reconocimiento del matrimonio entre homosexuales por parte de los ancianos de la comunidad navajo, hasta la contaminación por mercurio en las aguas de las Islas Cook y la igualdad de derechos para las mujeres. “La igualdad de género es más que un objetivo, es una condición previa para lograr todos los demás objetivos”, dijo la actriz y activista de Ghana Joselyn Dumas.

Pero la narrativa que los participantes del GLF están tratando de crear en torno a los derechos no es negativa, basada en el número de pérdidas humanas y ambientales. La belleza vende, y este primer día demostró que abrir los ojos al poder de los derechos requiere dar lugar a las tradiciones, historias, conocimientos antiguos, sonidos, imágenes y almas profundamente ligados a los derechos.

Debemos “cambiar la narrativa del miedo y la fatalidad a la esperanza y la acción”, dijo Hilary Tam, directora de estrategia de Futerra, una agencia de cambio global con sede en Londres, que desarrolló Good Life Goals, una iniciativa que fomenta las acciones individuales para contribuir a los ODS. “El optimismo en este caso es esencial, porque la esperanza siempre supera al miedo”.

Un altar de velas, frutas y flores de colores simbólicos marcó el comienzo de la tarde con una ceremonia maya, con líderes indígenas y representantes de comunidades tan diversas como los Masaii de Kenia o los Taymur de Rusia, pidiendo a los poderes superiores que bendijeran al GLF con sabiduría, bienestar e iluminación. Se conjuraron imágenes de jaguares y tigres para invocar las energías felina y femenina y expandir las mentes de los participantes a los niveles más altos de conciencia.

La ceremonia maya estuvo acompañada de música. Pilar Valbuena, GLF

Candice Pedersen, quien representó a los inuit del Ártico canadiense en la ceremonia, fue criada acampando con su familia durante semanas a la vez, viviendo de la tierra a través de la pesca, la recolección de bayas y la caza de caribúes. El conocimiento de su gente, dijo, se extiende a lo largo y ancho. Recordó que después de más de un siglo de buscar dos barcos de la Expedición Franklin que se hundieron en 1854 en el Ártico canadiense, los investigadores los encontraron rápidamente en 2014 y 2016 después de consultar a los inuit.

“Si no estamos escuchando, solo estamos esperando para hablar, no oímos”, dijo Morris.

“Cada grano de tierra, cada planta, cada cuerpo de agua, cada patrón de viento y el camino eterno del sol y la luna están vinculados a las historias de la creación de mi pueblo”, dijo Janene Yazzie, una nativa americana de la tribu Diné que contó cómo, durante su educación en una universidad Ivy League, sentía que estaba mal preparada para seguir la carrera que quería para mejorar los derechos de sus pueblos.

“Esta es nuestra comprensión de nuestros paisajes. Es este conocimiento ancestral e inherente el que vincula nuestras luchas modernas con algo más profundo que el logro de la igualdad y la inclusión en los sistemas e instituciones imperfectos creados por el hombre que no comprenden el valor sagrado e inherente del universo.”


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