Una década para restaurar la salud del paciente llamado Tierra

The Remaining Forest: Only a part of this area which still has large trees stands, some of which have been damaged by illegal logging and forest fires.
6 March 2019

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Después de un año de trabajo, la Década de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas fue adoptada por la Asamblea General el 1 de marzo como un esfuerzo global que se llevará a cabo entre los años 2021 y 2030 para restaurar 2 mil millones de hectáreas de paisajes marinos y terrestres deforestados y degradados.

Inicialmente, la idea fue propuesta por El Salvador, un país desproporcionadamente fuerte en temas de restauración cuando se piensa en el tamaño de su territorio. La Década es formalmente liderada por ONU Medio Ambiente y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), e informalmente por un número creciente de países, fundaciones, bancos e individuos que están empezando a entender la necesidad de reparar el daño causado de forma colectiva.

Landscape News conversó con Tim Christophersen de ONU Medio Ambiente, quien además preside la Asociación Global sobre Restauración del Paisaje Forestal, sobre por qué el mundo no sólo  necesita la Década sino que está más listo que nunca para recibirla.

Tim Christophersen. Foto: Leona Liu, UN Environment.

¿Por qué países como Rusia o Estados Unidos de América que se han mostrado reticentes en otras discusiones sobre el cambio climático han apoyado la Década para la Restauración?

La Década tiene muchos beneficios adicionales para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que van más allá del cambio climático.

La restauración incluye medidas para crear empleos ecológicos, proteger la biodiversidad, mejorar el ingreso en el campo, estabilizar el abastecimiento de agua para las grandes ciudades y el de los alimentos. Yo creo que esa es la razón por la que ha recibido un apoyo tan amplio.

El Salvador propuso la Década hace cerca de un año en el evento Desafío de Bonn, en Brasil. ¿Cuál fue su primera reacción a esa idea?

Pienso que si de verdad necesitamos movilizar más de 800 mil millones de dólares hasta el año 2030 en principalmente inversión privada para restaurar los 350 millones de hectáreas consideradas en el  Desafío de Bonn, entonces necesitamos una plataforma de alto impacto que eleve los niveles de concientización, como una Década de la ONU.

Obviamente depende mucho de los estados miembro y de lo que ONU Medio Ambiente y la FAO hagan. Si queremos que sea un éxito, requerirá un trabajo arduo, pero es una gran oportunidad para cobrar impulso y lograr voluntad política, concientización y crear capacidad técnica en todos los niveles

¿Qué lo hace diferente del Desafío de Bonn y de otros grandes esfuerzos de restauración no vinculantes?

Creo que las estrellas se están alineando. Actualmente hay protestas para pedir acciones decisivas sobre el cambio climático, Hay un claro entendimiento de que para detener la pérdida de biodiversidad, tenemos que conservar lo que queda –detener el sangrado– pero también dar a este paciente llamado Tierra, que ya está en la sala de emergencias, una transfusión de sangre.

Todo esto necesita avanzar en paralelo. Ahora hay un claro entendimiento de ello, y el  movimiento para la restauración ya es extenso y tiene muchos años de experiencia.

¿Quién lo va a llevar adelante?

Ahora, una vez adoptada por  la Asamblea General, ya no es responsabilidad de un solo país, pero de la comunidad global. El Salvador seguirá siendo un líder. Alemania seguirá también siendo un líder por el Desafío de Bonn y por sus claros y continuos esfuerzos en torno a la restauración.  En India, hay mucho trabajo de restauración llevándose a cabo. Indonesia está liderando la restauración de turberas. Tenemos iniciativas regionales como AFR100 y la Iniciativa 20×20.Y creemos que China avanzará en el tema por la experiencia que puede compartir –no hay ningún otro país en el mundo que tenga tanta experiencia con la restauración de ecosistemas a gran escala–. Además será el país anfitrión de la 15ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD COP 15) en Beijing en el año 2020. Entre más líderes tengamos, mejor.

¿Se ha discutido alinear la Década con campañas públicas ya existentes?

No somos un movimiento político como las huelgas en las que se protesta por la falta de acción en torno al cambio climático, pero todo aquel que quiera tomar la posta de la restauración es bienvenido a hacerlo. Estaremos contentos de que la restauración se vuelva parte de lo ‘ecológico’ en un Nuevo Acuerdo Verde, en un objetivo muy específico en el Nuevo Acuerdo para la Naturaleza bajo el marco del CBD, y en acciones determinantes bajo el Artículo 5 del Acuerdo de París de las Naciones Unidas. La Década de la ONU existe para elevar la conciencia sobre las oportunidades, y motivar a la gente a actuar.

¿Cuál cree que sea el papel del público durante la Década para la restauración?

Lo bueno de los árboles es que todos pueden plantar uno. Aún cuando no tengas un jardín, la mayoría de las personas tienen acceso a una escuela o un parque público donde se podría organizar la plantación de árboles. Nos gustaría que cada ciudadano del mundo nos ayudara en plantar los árboles adecuados en el tiempo adecuado y luego a cuidar de ellos.

Los árboles son como niños, no puedes plantarlos en cualquier lugar y olvidarte de ellos. Necesitan cuidados. Ese es uno de los aspectos de la participación pública.

Pero, como en lo que se refiere a la acción climática en general, las acciones individuales no son suficientes. Necesitamos de la acción colectiva. Queremos al público en general presionando para lograr los cambios políticos con los que, por ejemplo, se quiten los subsidios a los combustibles fósiles como el petróleo y el gas y se den para la restauración de los ecosistemas, o en lugar de entregar subsidios para la producción agrícola destinarlos para financiar servicios ambientales. Necesitamos presión pública para contar con mejores políticas.

¿Cómo se movilizarán los fondos para financiar la Década?

Hay dos cosas que necesitamos separar: la cantidad de dinero que se necesita globalmente para restaurar los ecosistemas a gran escala –eso es mucho dinero– y la cantidad de dinero que necesitamos para llevar a cabo la Década, que es poco dinero.

Para el monto pequeño, trabajaremos con gobiernos, así como fundaciones y entidades filantrópicas privadas. Para la suma mayor, esperamos buscar cómo reestructurar políticas fiscales que apoyen la restauración y acceder a financiamiento privado. Por ejemplo, ONU Medio Ambiente estableció un fondo de mil millones de dólares americanos con el banco holandés conocido como Agri3 Fund, que invierte en la restauración de paisajes agrícolas degradados. Haremos un llamado para que otros bancos inviertan en estos fondos, para que podamos crear  una nueva clase de activos para la restauración de ecosistemas degradados.

Otra fuente potencial de grandes cantidades de financiamiento son los fondos públicos de los gobiernos a nivel municipal y local. Algunas veces su inversión en infraestructura verde no requiere mucho dinero, pero requiere un empujón por parte del público para lograr la voluntad política.

No es que no haya dinero, es sólo que en este momento con frecuencia se gasta en cosas de corto plazo, como los subsidios para petróleo, carbón y gas.

¿Se discutió en alguna ocasión si el marco de la Década debería ser vinculante de alguna forma?

Las Décadas de la ONU nunca son vinculantes, pero están relacionadas con múltiples acuerdos ambientales multilaterales. Por ejemplo, el objetivo de restauración bajo las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica, REDD+ bajo el artículo 5 del Acuerdo de París, el Objetivo para Detener la Degradación de la Tierra –estos son acuerdos internacionales mucho más sólidos que algunas veces son vinculantes, y otras veces no–.

No importa si la Década no es vinculante, lo que importa es que llegue a mucha gente para que hablen con sus gobiernos y demanden acciones, y que nosotros podamos medir los avances.

Ahora que se ha adoptado, ¿cuáles son los pasos inmediatos a seguir?

Nosotros (ONU Medio Ambiente y la FAO) elaboraremos un plan para las agencias con las que trabajaremos y con las que tendremos alianza, y para ello tendremos discusiones este mismo mes. Después de eso tendremos comunicación con todos los países. Este año y el que sigue organizaremos una serie de eventos en preparación a la Década.

Y luego dependerá de enlazarlo a procesos de políticas ya existentes que tengan metas y objetivos cuantificables que se relacionen con la Década. No queremos duplicarlos, queremos ayudarles a lograr lo que han acordado hacer al ofrecerles una luz sobre lo que necesitan –la voluntad política, el dinero, la capacidad– y cómo integrarlo todo. No se trata de que cada quien trabaje por su lado para la restauración, se trata de un esfuerzo global, un esfuerzo conjunto de la humanidad para restaurar al planeta Tierra.


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