Líderes religiosos de Colombia y Perú exigen la protección de los bosques tropicales

1 febrero 2019
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Un llamado hecho por el Papa Francisco hace casi cuatro años para prevenir la destrucción de los bosques tropicales está ganando terreno gracias a la Iniciativa internacional Interreligiosa para los Bosques Tropicales (IRI, por su sigla en inglés).

El pontífice compartió sus preocupaciones sobre el impacto de las actividades humanas sobre el medio ambiente, el clima y los bosques tropicales en un importante documento titulado Laudato Si’ en 2015.

En respuesta, dos años después, en 2017, se lanzó la IRI.  Líderes religiosos cristianos, musulmanes, judíos, budistas, hindúes y taoístas hicieron un pacto con los pueblos indígenas para hacer de la protección de los bosques tropicales una prioridad.

El mes pasado, Colombia y Perú se convirtieron en los países más recientes en unirse al grupo, que ya contaba con Brasil, República Democrática del Congo, Indonesia y Mesoamérica entre sus miembros.

Implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente) con el apoyo del gobierno de Noruega, la IRI abre las puertas para que los líderes religiosos trabajen con los pueblos indígenas, los gobiernos, las empresas y la sociedad civil hacia la protección de las selvas tropicales.

“Con el lanzamiento de la Iniciativa internacional Interreligiosa para los Bosques Tropicales aquí, en Colombia, estamos haciendo que acabar con la deforestación sea una preocupación espiritual de primer orden”, dijo el reverendo Francisco Duque Gómez, presidente del Consejo Interreligioso en Colombia.

Según un monitoreo satelital del World Resources Institute, Colombia, que perdió casi 425,000 hectáreas de cobertura arbórea en 2017, se encuentra entre los 10 primeros países que están experimentando niveles dramáticos de deforestación (la estadística no toma en cuenta la ganancia de cobertura arbórea que podría ocurrir al replantar).

La Amazonía peruana perdió más de 143,000 hectáreas de cobertura forestal en el mismo año, según un análisis reciente de Amazon Conservation.

El Papa Francisco y otros líderes religiosos afirman que reconocen la necesidad de proteger los derechos de los pueblos indígenas, los bosques y las comunidades afrodescendientes.

En Colombia, al menos 68 miembros de comunidades indígenas fueron asesinados y 5.730 personas fueron desplazadas entre noviembre de 2016 y julio de 2018, tiempo después de que se llegara a un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).

“La selva amazónica es vital para la supervivencia de la humanidad”, declaró el reverendo Pedro Merino, presidente del Consejo Nacional Evangélico del Perú (CONEP).

“Nuestro objetivo es asociarnos con nuestros hermanos y hermanas indígenas para asegurar que la gente del Perú, todos nosotros, comprendamos y actuemos sobre nuestra responsabilidad de servir como custodios”, dijo.

Por su parte, Tim Christophersen, jefe de la Subdivisión de Agua, Tierras y Clima de ONU Medioambiente dijo: “Es significativo que los líderes religiosos e indígenas de todo el mundo apoyen la protección de los bosques, porque son líderes de opinión en sus comunidades y en sus naciones”.

Cerca de 12 millones de hectáreas de bosques son destruidas en todo el mundo cada año. Junto con la expansión agrícola y otros cambios de uso de la tierra, la deforestación es responsable de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que contribuye al calentamiento global, según ONU Medioambiente.

“Hay una creciente conciencia en las diferentes comunidades de fe, bien expresadas, por ejemplo, en la encíclica Laudato Si’, de que la humanidad necesita sanar su relación con la naturaleza”, dijo Christophersen.

“Los principios de las religiones mundiales y la sabiduría de los pueblos indígenas son esenciales para este cambio”, agregó.

Se solicitó que PNUMA proporcione una plataforma libre de sesgos políticos o religiosos donde los países, líderes religiosos, los pueblos indígenas y otras organizaciones de la sociedad civil puedan reunirse, dijo.

La planificación de una importante conferencia que se celebrará en 2020 sobre el futuro de los bosques tropicales está en marcha. Se espera que los delegados debatan argumentos morales y éticos contra la deforestación causada por varias amenazas, incluyendo la tala, la extracción de recursos y la expansión de áreas agrícolas.“Nos centraremos en nuestra preocupación compartida de proteger los bosques y los muchos beneficios que estos pueden brindar a las personas”, dijo Christophersen.



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