GLF Bonn 2018: la urgencia y la propuesta para que mundo avance hacia paisajes sostenibles

CIF
6 diciembre 2018

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Sabemos qué cambios debemos hacer, y el momento de cambiar es ahora. Este fue uno de los mensajes principales del Global Landscapes Forum de Bonn, Alemania, que los días 1 y 2 de diciembre reunió a más de 1.000 participantes presenciales y miles más en línea, para ir más allá de las promesas y compromisos y estimular la acción colectiva para asegurar un futuro más sostenible para la vida en nuestro planeta.

“El mundo necesita acciones decisivas”, dijo en sus comentarios finales Robert Nasi, director general del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR). “La investigación es importante, pero ya sabemos lo suficiente como para comprender que hay un problema y que debemos resolverlo — y lo suficiente como para saber lo que debemos hacer”. Jochen Flasbarth, secretario de Estado del Ministerio Federal de Medio Ambiente de Alemania, compartió el sentido de urgencia de Nasi: “Sin un sector de uso sostenible de la tierra, podemos olvidarnos de cumplir con cualquiera de los objetivos globales sobre el clima, la biodiversidad y el desarrollo sostenible”.

Los participantes reiteraron que mantener las cosas como están (business as usual) no llevará a que se avance a alcanzar paisajes sostenibles en todo el mundo, ni a que lo hagan de una manera lo suficientemente general y rápida como para cumplir con los objetivos cruciales de la biodiversidad, el clima y el desarrollo.

Pero, entonces, ¿qué nos permitirá llegar a donde necesitamos? Para responder esta pregunta, los delegados de los Gobiernos, el mundo académico, las ONG, el sector privado y la sociedad civil dedicaron la mayor parte del foro a la presentación de principios específicos y estrategias prácticas.

“Para lograr un cambio sistémico, necesitamos acciones desde la base, pero también desde la cima, para poder deshacernos de las numerosas políticas perversas que no se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, señaló Louise Luttikholt, directora de IFOAM, uno de los 21 miembros del Comité del GLF que firmaron un compromiso para cumplir con la misión del GLF durante el evento. Los participantes señalaron que una buena gobernanza, políticas focalizadas y adecuados marcos institucionales y jurídicos son esenciales, pero que el sector público no puede impulsar por sí solo la revolución de los paisajes sostenibles.

Para Satya S. Tripathi, secretario general adjunto del PNUMA, el hecho de que el financiamiento privado y el sector privado desempeñarán un papel clave en la creación de paisajes sostenibles es algo innegable. “Es por eso que debemos salir de nuestra zona de confort y buscar formas de colaborar con los actores privados, incluso con aquellos que no están actuando bien, para llevarlos por el camino correcto”, dijo.

También se destacó el papel del financiamiento privado en una sesión plenaria cuyas oradoras fueron mujeres. Jane Feehan, del Banco Europeo de Inversiones, dijo que debemos aceptar que la inversión pública tiene un papel que cumplir, pero que la mayor parte de los fondos “verdes” deben provenir de instituciones privadas y empresas.

 

MODELOS DE NEGOCIO SOSTENIBLES

Aprovechar el potencial de los modelos de negocio sostenibles y cambiar el comportamiento del consumidor son algunos de los enfoques clave que apoyan investigadores, Gobiernos y organizaciones internacionales por igual. Y están surgiendo diversas iniciativas para impulsar la producción y el consumo responsables, y para hacer ecológicas tanto las cadenas de suministro como la mentalidad de las personas.

“Por ejemplo, ¿qué hace que una jurisdicción sea un destino atractivo para las empresas que desean obtener materias primas sostenibles?”, preguntó Gita Syahrani, jefa de la secretaría de la Asociación de Distritos Sostenibles de Indonesia. “Estamos trabajando para definir [cuáles son] esas condiciones propicias, de modo que nuestros distritos puedan hacer ecológicas sus cadenas de suministro de materias primas como el caucho y el aceite de palma”, dijo. Como parte de este esfuerzo, están colaborando con la iniciativa neerlandesa de comercio sostenible IDH en la creación del mecanismo Área de Abastecimiento Verificada (VSA por sus siglas en inglés).

El innovador mecanismo VSA de IDH, que incluye el Estándar de Desempeño Global de VSA y será sometido a consulta en julio de 2019, tiene como objetivo congregar a las partes interesadas del sector público, el sector privado y la sociedad civil, para verificar la sostenibilidad de toda un área de producción, como un estado o un distrito, de modo que ya no sea necesario auditar individualmente a cada productor o materia prima. “Las áreas de abastecimiento verificadas pueden impulsar el progreso porque proporcionan un modelo de negocio para la sostenibilidad al que todos pueden unirse”, dijo Willem Klaassens, especialista principal de comercio de materias primas de IDH.

Ese mismo principio debe sustentar la restauración de los paisajes forestales, según delegados de organizaciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), CIFOR y la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT). “La integración de la restauración del paisaje forestal con las cadenas de valor de madera sostenible puede llevar a mayores beneficios generales, incluido un aumento de los servicios ecosistémicos, los productos forestales y las oportunidades de empleo”, dijo Hiroto Mitsugi, director general adjunto del Departamento Forestal de la FAO.

 

CÓMO CONTABILIZAR EL CAPITAL NATURAL

Robert Nasi, de CIFOR, señaló que el costo de la inacción es mucho mayor que el costo de invertir —financieramente, y a través de otras acciones— en la sostenibilidad del paisaje. “El mundo pierde cada año un estimado de USD 6,3 billones debido a la degradación de la tierra; sin embargo, cumplir con el objetivo de restaurar 300 millones de hectáreas de tierra para el año 2030 podría tener un rendimiento de entre USD 7 y 20 por cada dólar invertido”.

En un estudio reciente, el Banco Mundial monitoreó la riqueza de los países teniendo en cuenta el capital natural, el capital humano y el capital construido. Halló que el capital natural representa en promedio el 9 por ciento de la riqueza a nivel mundial, pero hasta el 47 por ciento en los países de bajos ingresos.

“Esto significa que una gestión más eficiente de los recursos de la tierra es esencial para el desarrollo sostenible de los países”, dijo Karin Kemper, directora sénior de la Práctica Global de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Banco Mundial. “Para entender cómo los países se vuelven más ricos de una manera sostenible, debemos ver más allá de su producto interno bruto y tomar en cuenta su capital natural”.

Una mejor integración de las intervenciones del paisaje en los planes nacionales de desarrollo económico puede lograr grandes avances en cambiar el comportamiento de los consumidores, aumentar la transparencia de las cadenas de suministro y equipar a los productores para que desarrollen proyectos aptos para la inversión y financieramente atractivos.

Luego está el tema transversal de los derechos y “en especial los de las comunidades locales y los pueblos indígenas, cuyos territorios albergan el 80 por ciento de la biodiversidad del mundo”, dijo Joan Carling, coorganizadora del Grupo Principal de los Pueblos Indígenas para el Desarrollo Sostenible.

Dado el aumento de la población mundial y el cambio climático, la implementación de estas y otras estrategias no puede esperar, señaló Stefan Schmitz, director general adjunto y comisionado de la iniciativa One World – No Hunger del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ por sus siglas en alemán). “Necesitamos empoderar a las personas para lograr sistemas alimentarios sostenibles, teniendo en cuenta que estas viven en espacios, no en sectores. Tenemos que pasar de pensar en sectores a pensar en paisajes”.

 

DEL CAMBIO INDIVIDUAL AL CAMBIO SISTÉMICO

El GLF congregó a grandes organizaciones, pero también colocó en un lugar protagónico a personas —jóvenes y mayores— que han desafiado a los incrédulos y ponen en riesgo sus vidas para reclamar paisajes saludables en todo el mundo. Los ganadores del premio Right Livelihood, Yacouba Sawadogo y Tony Rinaudo, son dos de ellas.

Sawadogo, conocido como “el hombre que detuvo el [avance del] desierto”, ha dedicado su vida a la restauración de la fertilidad de las tierras de Burkina Faso, su país de origen, y ha inspirado a muchos otros agricultores en ese y otros países a hacer lo mismo. “Renuncié a todo, a mi tiempo y a mis posesiones, para dedicarme a la tierra. Con 72 años, solo tengo un burro y una carreta. Mi única riqueza es el bosque que planté”, dijo en la sesión plenaria de apertura.

Rinaudo, especialista en gestión de recursos naturales en World Vision, apoya una técnica de restauración conocida como regeneración natural gestionada por el agricultor (FMNR por sus siglas en inglés). Después de décadas de trabajo con países como Níger, se dio cuenta de que “el primer paso para reecologizar los paisajes es reecologizar los paisajes mentales [de las personas]”.

Puede que el camino sea largo, pero las miles de organizaciones y personas que participaron en el GLF, y todos los que se involucraron en línea, ya llevan la semilla y estamos en camino hacia las metas.

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