Los empresarios en países africanos hacen de la contaminación plástica su negocio

“Washed Ashore: Art to Save the Sea” was a traveling art exhibit in 2017. Photo credit: Adam Mason, Smithsonian National Zoo.
Monica Evans
21 julio 2018

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BONN, Alemania (Landscape News) – ¿Qué hacer con las 800,000 sandalias plásticas que llegan a la orilla del mar?

En Kenya, la empresa social Ocean Sole tiene la solución. El grupo recoge ese número de zapatos de plástico barato en las playas cada año y las convierte en objetos artísticos – esculpidos a mano, tortugas multicolores, jirafas y peces arrecifales se encuentran entre los diseños más populares. El arte se vende a nivel internacional y arroja una luz hacia un pequeño elemento del problema de la contaminación plástica que plaga nuestros océanos.

El domingo es el Día de la Tierra, y el tema de este año es “Terminar con la contaminación de los plásticos”. La popularidad del plástico se debe en gran medida a su ligereza y durabilidad. Pero si no es eliminado cuidadosamente, sus atributos representan una combinación peligrosa: el material se abre paso hacia los sistemas de agua y eventualmente hacia el océano, donde puede permanecer por cientos, si no es que por miles de años antes de descomponerse, causando mientras tanto, estragos en la vida y los ecosistemas marinos.

Descubrimientos recientes de masas flotantes de microplásticos en el Océano Pacífico – una de ellas del tamaño de México – han atraído la atención sobre algunas de las consecuencias del consumo de plásticos. En diciembre del año pasado, 193 países firmaron una resolución de la ONU para eliminar la contaminación plástica de los océanos del mundo.

Pero es más fácil manejar desperdicios en algunos lugares que en otros. El año pasado, fue publicado un estudio que demuestra que el 90 porciento del plástico en los océanos del mundo proviene de solo 10 ríos – ocho en Asia, y dos en África (el Nilo y el Niger).

Mientras que es difícil tener acceso a los datos completos en el tema, parece que el manejo de desperdicios en estas áreas no ha mantenido el ritmo del rápido desarrollo que está ocurriendo a su alrededor, y las poblaciones altas que viven cerca de los ríos intensifica el problema.

En este sentido, un estudio reciente “Retos y soluciones emergentes al problema de los desperdicios plásticos originados en tierra en África” revela consideraciones importantes sobre donde son producidos los desperdicios y hacia dónde van dentro y alrededor del continente africano, y muestra algunos de las soluciones creativas que están surgiendo para lidiar con el problema.

RÍOS DE PLÁSTICO

En cuanto a su población, África es el continente que está creciendo más rápido en todo el mundo. Mucho de este crecimiento está ocurriendo en las áreas costeras y cerca de los sistemas de agua fresca: las cuencas hidrográficas del Niger, Congo, Zambezi y del Nilo incluyen a algunas de las ciudades más grandes del mundo.

Mientras tanto, la clase media está creciendo en muchos países africanos y la gente está consumiendo más artículos de plástico y artículos envueltos con plástico que antes – incluyendo agua para beber, que en muchos países se vende en sobres y bolsas de plástico de un solo uso.

La infraestructura del manejo de residuos es a menudo inadecuada para lidiar con los volúmenes crecientes de plásticos que entran en el sistema.

“Muchas de las formas en la que históricamente la gente ha manejado los residuos, como enterrarlos o quemarlos, funcionan bien cuando usas materiales biodegradables como cerámicas u hojas de plátano,” dice Jenna Jambeck, coautora del artículo e ingeniera ambiental en la Universidad de Georgia, “Pero el plástico es una historia completamente diferente,” y la gente no siempre tienen el conocimiento, recursos u oportunidades para lidiar con él de forma apropiada.

Los riesgos a la salud humana, así como al ambiente en general, son múltiples, dice. El plástico inadecuadamente desechado puede crear áreas donde se almacena el agua, en la cual pueden crecer mosquitos permitiendo la propagación de enfermedades. También puede obstruir los desagües cuando hay lluvia intensa y causar encharcamientos.

Después de entrar en los canales de agua, mucha de esta basura probablemente se abrirá paso hacia el mar.

Una vez en los océanos, los desperdicios se unen con grandes volúmenes de plástico de las industrias del transporte y la pesca. Dado que la pesca de subsistencia es un elemento importante del sustento de las personas que viven en la zona – por ejemplo, en Tanzania, la gente obtiene en promedio un 70 por ciento de su ingesta de proteína del pescado – la contaminación plástica representa un riesgo a la seguridad alimentaria ya que puede afectar el funcionamiento de los ecosistemas marinos.

IDEAS BRILLANTES

Mientras los retos para reducir la contaminación de plásticos son variados, un número de respuestas prácticas y creativas como Ocean Sole son evidentes. Por ejemplo, TakaTaka en Nairobi, Kenya, aborda la inasequibilidad de la recolección de residuos y los problemas de fertilidad del suelo de una vez al lograr que sus clientes separen los desechos orgánicos de los inorgánicos. Ellos hacen composta y la venden a los granjeros, y ya sea que vendan los residuos inorgánicos a los centros de reciclado o, como en el caso de las botellas de plástico, hacen tazas que también pueden vender. En Sudáfrica, Todas las Mujeres Reciclando hacen cajas de regalo llamadas Kiketyklikbox a partir de las botellas de plástico, y Bolsas Recicladas hace bolsas escolares para niños a partir de PVC durable proveniente de carteles publicitarios.

Organizaciones y gobiernos también buscan, a otro nivel, frenar la producción y consumo de productos plásticos en primer lugar, en línea con los llamados globales para alejarse del modelo de producción llamado “tomar hacer desechar” hacia una “economía circular”, donde los productos estén diseñados para ser reusados y reciclados.

A nivel de país, las prohibiciones e impuestos sobre las bolsas de plástico se han extendido. Mauritania las prohibió en 2013 después de darse cuenta de que alrededor del 70 por ciento del ganado en la capital, Nouakchott, murieron al ingerir plástico. Otros países han seguido el ejemplo desde entonces, mientras que en Camerún y Sudáfrica se han introducido impuestos.

Como en otros temas ambientales, la polución plástica no se restringe a las fronteras nacionales, por lo que los marcos regionales como la Red de Desechos Marinos Africanos (AMWN, por sus siglas en inglés), que reúnen a los gobiernos, organizaciones intergubernamentales, el sector privado, la academia y la sociedad civil y otras partes interesadas en coordinar esfuerzos para la reducción de desechos, son también extremadamente importantes.

Mientras que el problema es claramente global en naturaleza y alcance, las soluciones necesitan ser lideradas a nivel local, dice Jambeck.

“La generación y manejo de residuos sólidos tiene mucho que ver con la cultura. La gente no define los residuos de la misma forma en diferentes partes del mundo – o ¡incluso dentro de la misma casa! Mi esposo y yo podemos no tener la misma definición de algo de lo que hay que deshacerse y de algo que debemos conservar.

“Entonces cuando decimos que algo necesita infraestructura, no significa que la infraestructura que se desarrolla en África para el manejo de residuos va a ser como la infraestructura en los Estados Unidos,” añadió. “Estas soluciones locales y culturalmente relevantes que vemos son muy importantes”.

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