La tecnología registra y transmite -llamados de la selva- para detener la deforestación ilegal

Rainforest Connection (RFCx) creates acoustic monitoring systems with the aim of ending illegal deforestation in real-time. Credit/Handout
20 julio 2018

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BONN, Alemania (Landscape News) – En el corazón de un área remota en el norte de Brasil, el bosque tropical del Amazonas zumba con los sonidos de aves e insectos. En el fondo, débil pero inconfundible, otro sonido más funesto se escucha – el zumbido de una motosierra.

Ese sonido proviene de la continua tala ilegal en la cuenca del Amazonas, la cual ha surgido en años recientes.
En respuesta, Conexión con la Selva (RFCx, por su nombre en inglés), una pequeña organización californiana sin fines de lucro, está implementando tecnología bioacústica en tiempo real para detener la deforestación ilegal – en Brasil y en otros lugares – junto con las comunidades y los gobiernos locales.

La tecnología, que es similar a la de los observadores de tiro desplegados por agentes del orden público para monitorear los disparos, utiliza paneles solares y teléfonos celulares readaptados con un micrófono extra para registrar los sonidos de la selva. Los sonidos son entonces transmitidos a un espacio en línea que se almacena en la nube y, a través de aprendizaje de máquinas se analizan patrones acústicos en los datos. Si se detecta actividad ilegal, como motosierras o camiones, los socios en el bosque son alertados.

En Brasil, los socios incluyen al grupo indígena Tembé quienes han sido entrenados como guardabosques. Los guardabosques patrullan el bosque usando su conocimiento local para coordinarse con las agencias locales. Cuando los sensores, conocidos como Guardianes, registran sonidos producto de la actividad humana, una aplicación en el teléfono móvil de los guardabosques recibe una señal de alerta.

Si una respuesta es necesaria para detener la tala de árboles, los oficiales encargados de hacer cumplir la ley se hacen cargo ya que los desmontadores a menudo están armados.

Además del norte de Brasil, la batalla para detener la tala ilegal de árboles está ocurriendo alrededor del mundo y es mucho lo que está en juego. Los bosques juegan un papel importante como sostenes de la biodiversidad y para compensar el calentamiento global a través del secuestro de carbono.

También dan hogar a plantas y vida silvestre poco comunes, ecosistemas vitales, y son importantes estética y económicamente para millones de personas, pero también están siendo rápidamente desmontados para extraer madera y para fines agrícolas.

El Instituto de Recursos Mundial reporta que, el 30 porciento de la cubierta global forestal ha sido desmontada, mientras que otro 20 por ciento ha sido degradado. La mayor parte del resto ha sido fragmentado, dejando solo un 15% intacto.

En general, la deforestación y la relacionada degradación del paisaje contribuyen a alrededor del 20 por ciento de las emisiones de carbono del mundo, lo cual es más que la contribución global de la industria del transporte.
En Brasil, la pérdida de bosques sumó alrededor de 800,000 hectáreas entre 2015 y 2016, de acuerdo con un estimado. En el norte, los Tembé han sido superados numéricamente en sus tierras ancestrales por los fuereños que se han mudado para cortar árboles, cazar vida silvestre de forma ilegal y contrabandear drogas.

A través de los aparatos Guardian y unos cuantos puntos de acceso wifi en áreas remotas, los Tembé están mejor preparados para responder a estas incursiones.

Esta mezcla de activismo de botas sobre el terreno y tecnología basada en la nube es un modelo que, la compañía con base en San Francisco, Conexión con la Selva espera replicar en otros lugares mientras busca nuevos fondos y socios y planea nuevos proyectos, incluyendo un “arca de audio”, el paisaje sonoro de las selvas tropicales del mundo.

El jefe ejecutivo y fundador de Conexión con la Selva, Topher White, dice: “Si puedes proteger los árboles, terminas protegiendo todo lo demás”.

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